Lo que hace la gente normal: cuando un proyecto sale bien, dicen “lo conseguí” y cuando sale mal, aparecen las excusas, las circunstancias, el “entre todos”.
Lo que hace la gente extraordinaria (esos que más respeto generan): cuando las cosas funcionan, hablan en plural con naturalidad, sin esfuerzo, como quien sabe que ese resultado no habría existido sin muchas manos empujando a la vez. Y no lo dicen por quedar bien, lo dicen porque es verdad.
Entienden que el éxito casi nunca es individual.
En cambio, cuando algo falla, no reparten la culpa ni buscan excusas. Miran el error de frente y se preguntan qué parte fue suya, qué decisión no vieron venir, qué podrían haber hecho distinto. Y lo asumen. En público si hace falta, y en privado todavía con más honestidad.
Ese cambio de enfoque tiene efectos muy concretos. El equipo confía más, se atreve a aportar, baja la defensiva. Y tú creces, porque dejas de gastar energía en justificarte y la usas en aprender.
Cada vez que algo salga bien, habla de “nosotros”. Y cuando algo no salga como esperabas, empieza la frase por “yo” y continúa con “esto es lo que aprendí”.
EL RETO DE LA SEMANA
Esta semana vas a tener algún triunfo o un fracaso… todas las semanas tenemos alguno, grande o pequeño. Cuando hables de eso, con quien sea, usa el “nosotros” para el éxito y el “yo” para el error… a ver como te sientes.

